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Joe M. Stracinski: El Creador en las Sombras

por Luis Mayorgas

Hace unos años, su impronunciable nombre pasaba desapercibido en los títulos de crédito de teleseries tan poco adscritas al fantástico como Se ha escrito un crimen o Jake y el Gordo. Y sin embargo, en la actualidad, Joe M. Stracinski, se ha convertido en el artífice y principal responsable de una serie de CF que ha nacido con vocación de clásico, y que si tiene el éxito que merece, podría ser para los noventa lo que Star Trek fue en décadas pasadas: Babylon 5. Pero, ¿quien es, y como piensa Stracinski? Para contestar esta pregunta, lo bonito hubiera sido concertar una entrevista con el interesado, pero las inevitables limitaciones de nuestra humilde revista nos lo impedían. Así que lo que hicimos fue sumergirnos en ese maravilloso cajón de sastre que es la Internet, y recopilar algunas de las opiniones más jugosas del personaje.

Gran parte del encanto de Babylon 5 es que no se trata de una space opera televisiva al uso. No es simplemente otro western galáctico, donde las pistolas laser sustituyen a los revólveres, y las naves espaciales a los caballos. Más alla de la anécdota, hay una filosofía que sustenta toda la serie: la tenacidad7 del ser humano al hacer frente a la adversidad. No es algo casual que Babylon 5 sea la quinta de una serie de estaciones, de las que tres fueron saboteadas y destruidas, mientras que la cuarta se desvaneció en el espacio. ¿Porqué reconstruir las estaciones Babylon una y otra vez? El mismo Stracinski responde:

Durante la Segunda Guerra Mundial, alguien le preguntó a Winston Churchill que haría si una V-2 derribara el Big Ben. «Lo reconstruiríamos», contestó. ¿Y si volvieran a echarlo abajo? «Lo reconstruiríamos de nuevo, una y otra vez, tantas veces como hiciera falta. Porque ellos no tienen derecho a destruirlo, es nuestro».

Babylon 5, en este momento crucial, es la última y mayor esperanza para la paz, y hay gente dedicada a conseguir esa paz, al coste que sea, por mucho que los demás intenten arruinarla. Los que están a bordo de Babylon 5 conocen el riesgo, pero se quedan porque creen en lo que representa, igual que los observadores de la ONU viajan a un país sabiendo perfectamente que pueden matarlos. ¿Porque más estaciones Babylon? [...] Porque el Universo no te recompensa por hacer lo que es seguro o fácil. Porque el valor y la perseverancia es lo que nos saco del mar, nos puso sobre tierra firme y nos dirigió durante millones de años de evolución. Es la perseverancia lo que distingue a la raza humana de las demás especies.

[...] Volviendo a la Segunda Guerra Mundial, se dieron casos de aviones que eran enviados a bombardear enclaves estratégicos. Y cuando un escuadrón era abatido, enviaban a otro. Y a otro. Y a otro. Hasta que al final, alguien tenía éxito. Porque había que hacerlo. De otro modo, las consecuencias hubieran sido terribles.

Sin embargo, todo este idealismo no implica que Stracinski tenga la cabeza en las nubes. Eso es algo que se deja notar muy especialmente en el tratamiento de los personajes. Así, si en el universo descrito por su antecesor y más directo rival, Star Trek, la humanidad ha superado sus prejuicios y debilidades, y está en paz consigo misma y con sus semejantes -volviéndose un poco sosa en el proceso-, el futuro que nos describe Stracinski en Babylon 5 es bastante más sombrío: Los personajes, incluso los más positivos, son mucho más falibles, menos "caballeros andantes"... y por ello, tremendamente más humanos:

No hay nada más aburrido que alguien que ha superado todos sus vicios... así que todos nuestros personajes serán presa de uno u otro problema. [...] A mi me parece que la gente más interesante es aquella que se esfuerza continuamente para ser mejor, para llegar a más, para evitar corromperse por terrible que sea la tentación.

Lo más esencial de la humanidad es el hecho de que tenemos flaquezas, y es la superación de esas flaquezas la que permite el auténtico drama. O, en algunos casos, ser superados por esas flaquezas. [...] En el 99.9 % de toda la ciencia ficción televisiva de los últimos veinte años, más o menos, siempre han estado por un lado los Buenos, y por otro los Malos, Malísimos. No me lo trago. Sea dentro de veinte o de doscientos años, aún seremos humanos.

William Faulkner dijo que el corazón humano en conflicto consigo mismo es lo único sobre lo que merece la pena escribir. Las series para el gran público exploran esa cuestión en hospitales, comisarías de policía, firmas de abogados o en la frontera. Ahora, B5 la explorará en la frontera del espacio [...]. Si no se tratara de eso, ya lo habría dejado hace mucho, mucho tiempo.

A pesar de esto, hay algo que las tripulaciones de Stracinski y Roddenberry si que comparten, y que es una parte fundamental del éxito de ambas sagas: Un sentimiento de compañerismo y amistad a toda prueba

Una de las cosas que me saca de quicio en algunas series dramáticas televisivas es que se inventan tensiones y disputas absurdas para que los personajes protagonistas se hagan perrerías unos a otros, lo que no suele tener mucho sentido. También vemos muchos conflictos en otras series, pero nada relativo al sentido de la amistad. Y la lealtad. [...] Ya hay [...] bastantes series en las que los protagonistas se gritan unos a otros continuamente. ¿Porque no explorar el otro lado del espectro?

Este planteamiento de tratar a los personajes de una forma más creíble, tal y como se hace en series fuera del ámbito de la ciencia ficción, como Policías de Nueva York o Emergencia, es parte de una estrategia calculada para conseguir que Babylon 5 tenga éxito más alla del reducido ghetto de los amantes de la ciencia ficción. De nuevo Stracinski:

Todo esto me anima a llevar la ciencia ficción al gran público, sin comprometer por ello la propia ciencia ficción, sino -por así decirlo- trayendo la montaña a Mahoma, incorporando nuevos elementos que los espectadores corrientes se han acostumbrado a esperar en las series que no son de ciencia ficción: personajes adultos con relaciones adultas, sexuales o de las otras. [...] Gente que vive en un mundo que, al contrario que el aséptico Enterprise, requiere coraje, lucha, esperanza, alegría y esfuerzo, exactamente los elementos que necesitamos en nuestras propias vidas.

Para acentuar el verismo en la caracterización de los personajes a la hora de escribir los guiones, Stracinski procura que estos se comporten como personas de carne y hueso, y se aparten de los estereotipos habituales de las series televisivas. Para ello, procura aportarles facetas de su propia personalidad:

Básicamente me desprendo de aspectos de mi propio pasado y los reparto entre los personajes. Tengo ascendencia europea, del este de Europa. Eso conlleva una cierta carga de pesimismo, un humor algo sarcástico, y una perspectiva de la vida a medio camino entre la resignación y el asombro. Le di eso a Ivanova.

Me educaron como católico [...], así que le di algo de ello a Sinclair, elevándolo al nivel de educación jesuita. Le aporté algo de mi satisfacción por la historia, la religión y la filosofía. He perdido mucha gente a lo largo de los años, y le di algo de la tristeza que eso conlleva.

Una de las cosas que siempre me ha metido en líos es que, básicamente, soy un bocazas. Siempre abro la boca justo cuando no debo. Esto se lo pasé a Garibaldi, junto con mi ateísmo básico.

Otro rasgo distintivo de Babylon 5 es su esfuerzo por dar una visión "internacional" del planeta Tierra: Si en otras series de ciencia ficción se diría que nuestro mundo se limita a los U.S.A. -un planteamiento que encaja bastante con la forma de pensar del norteamericano medio-, en Babylon 5, Stracinski ha tratado de mostrar la riqueza de etnias que integran la humanidad, yendo incluso más lejos de lo que ha ido Star Trek, que fue pionera en este aspecto:

Yo creo que si queremos representar con justicia a la Tierra en el futuro, hay que ir más allá de la idea de tener un "representante" de cada minoría. No solo un negro, o un oriental, sino un montón de gente mezclada... y no limitarse solo a esas dos etnias, que son bastante poco conflictivas: ¿Cuando fue la última vez que se vio a un judío en Star Trek? ¿O a un musulmán? [...]

Ese es el desafío... Para ser auténticamente internacional, y para mostrar una auténtica visión del futuro, vas a necesitar indios americanos, indios asiáticos, árabes, africanos, hispanos, sudamericanos, australianos... etcétera, etcétera, etcétera. No se trata de ser políticamente correcto [...], sino simplemente de incluirlos como parte de la raza humana cuando ésta vaya a las estrellas.

Todo este mosaico de etnias y culturas entremezcladas, extraterrestres o no, ofrece al Stracinski escritor una oportunidad única a nivel argumental: ¿Que sucede cuando docenas de especies alienígenas, por no hablar de todas las razas que integran a estas, se encuentran encerradas en una estación espacial, con un espacio limitado, colgando en medio de la nada? Inevitablemente, no podrán agruparse en ghettos, sino que tendrán que convivir unos con otros, con el inevitable choque de culturas:

Hay una constante mezcla, no solo de grupos étnicos, sino de razas alienígenas, formas de pensar, normas y prácticas sexuales. Esto nos dará continuas oportunidades de explorar ideas alternativas y distintas mezclas. Durante el contacto, los humanos pueden adoptar algunas formas de pensar alienígenas, y viceversa. Babylon 5 es el crisol definitivo, igual que los primitivos enclaves comerciales eran una mezcla de dialectos, culturas, creencias y otros elementos, cuyo único auténtico rasgo común fue que sus negocios o sus vidas personales les llevaron al mismo sitio en el mismo momento. Con Babylon 5 pasa lo mismo.

El hecho de que la humanidad deba aceptar de repente el hecho de que no está sola en el universo tendrá también un importante efecto aglutinador entre las distintas razas que la componen. Los seres humanos empezarán a olvidarse del color de la piel que tenga el vecino. Por desgracia, eso no significará que el racismo y la intolerancia desaparezcan. Simplemente cambiarán su objetivo.

Cuando ves que se te acerca algo que no es humano, de repente el hecho de que el tío que tienes al lado sea negro te importa un pimiento. Porque los dos sois humanos. Y creo que eso será un gran impulso unificador.

[...] No es que el fanatismo vaya a desaparecer. Como en la religión, existe una especie de impulso oculto - el instinto de preservación tribal, o algo por el estilo- que continua ahí. El objetivo puede cambiar, pero el impulso permanece. Así que este impulso probablemente se dirigirá al nuevo grupo de personas "diferentes" ... los extraños... los alienígenas.

[...] Como raza, uno de nuestros atributos menos admirables es que siempre buscamos a alguien a quien podamos echar las culpas. Alguien que nos haga de chivo expiatorio. Y una vez nos hayamos dado cuenta de que todos somos iguales, vamos a tener que buscar a otros a quien culpar de nuestros problemas. Así que culpamos a los emigrantes alienígenas [...]. Además, solo hace diez años de la guerra que la Alianza Terrestre estuvo a punto de perder estrepitosamente. La humanidad casi fue aniquilada. Y cuando tienes que asumir de repente algo así, tiendes a sentir un complejo de inferioridad durante un tiempo. Cuando a alguien le arrean en la cabeza, suele estar nervioso durante un rato.

A consecuencia de toda esta mezcolanza de culturas, aparece otro asunto que resulta de importancia esencial en el panorama que nos presenta Babylon 5 (y sobre el que, por cierto, Star Trek suele pasar de puntillas). El tema de la religión. En este sentido resulta modélica la minuciosidad y el respeto con el que se describen las distintas creencias religiosas que aparecen en la serie, con episodios antológicos como "Soul Hunter", "The Parliament of Dreams" o "Believers". Algo que tiene un mérito muy especial, considerando el declarado agnosticismo de Stracinski:

Soy ateo, así de simple. Pero eso es cosa mía. Si contemplas la larga historia de las sociedades humanas, la religión [...] siempre ha estado presente. Y estará presente dentro de doscientos años. Puede que eso no me entusiasme, pero cuando uno es escritor, debe tratar con realidades, y esa es una realidad. Ignorar completamente esa realidad sería tan falso y mal intencionado como ignorar que la gente se vuelve loca, pierde los estribos o lucha para conseguir una vida mejor.

Así que tratamos con las cuestiones de religión, y espiritualidad, y sus definiciones, sin ser irrespetuosos. Un par de historias de este tipo, como "Believers", de David Gerrold, pueden ser muy controvertidas. Por otra parte, mi guión para "The Parliament of Dreams" es una descripción sincera, en la que se anima a cada especie de Babylon 5 a presentar su sistema de creencias dominante, tal y como se practica en su mundo natal. Así aprendemos más de la religión mimbari, de las orgiásticas formas religiosas de los centauri, y otras. Y se pone a Sinclair en una difícil posición, al encargársele que muestre cual es el sistema de creencias dominante de la Tierra. Creo que la solución que da es bastante buena.

[...] Lo que intento mostrar es la condición humana. Y desde el amanecer de la consciencia, la humanidad ha estado intentando averiguar su lugar en el mundo. El impulso religioso es una parte más de ese proceso, y debe ser tratado con integridad y respeto, igual que yo deseo que se respeten mis puntos de vista.

Toda esta profundidad argumental que podemos encontrar en Babylon 5 tiene mucho que ver con el nivel de los escritores que tiene en plantilla. El interés de Stracinski por conseguir que Babylon 5 esté por encima de los habituales estándares televisivos, le ha llevado a contratar a un mítico escritor de ciencia ficción, Harlan Ellison, para que haga las veces de consejero y sirva de filtro de tantos y tantos errores de bulto que son tan habituales en el fantástico catódico.

Mucho antes de que pudiéramos empezar a contratar guionistas para la serie, necesitábamos ,bien, no una biblia, porque eso ya está escrito... ni tampoco un guión de muestra, porque eso también está escrito... sino, a falta de un término mejor [...] llamémosla una epístola. Algo que describa con precisión a los guionistas, lo que se puede y lo que no se puede hacer en una serie de ciencia ficción... las estupideces que hay que evitar, los argumentos que ya están sobados, los objetivos que queremos alcanzar. Podemos llamarlo una declaración de intenciones. Para conseguir esto, me dirigí a alguien que satisfaciera los máximos niveles de calidad. Así que Harlan Ellison fue contratado para el trabajo.

Pero Ellison no es el único escritor de calidad asociado a Babylon 5. Mientras que en muchas otras producciones de ciencia ficción televisiva, los guiones son escritos por autores reciclados de otros géneros, (con resultados que suelen ir de lo mediocre a lo lamentable), Stracinski se ha esforzado por reclutar a escritores familiarizados con el fantástico.

Tenemos a Dorothy Fontana, que estuvo en la serie original de Star Trek, escribiendo guiones. Trabajó en La Guerra de los Mundos, La Fuga de Logan, y otras series de ciencia ficción. David Gerrold, que también trabajó en la serie original de Star Trek , escribió The Trouble with Tribbles. Y tenemos a muchos más escritores de series de ciencia ficción. Yo creo que, si vas a escribir los guiones de una serie de crímenes o de misterio, necesitas escritores de misterio. Y si quieres escribir los guiones de una serie de ciencia ficción, necesitas escritores de ciencia ficción. Por alguna razón, muchos productores de Hollywood no acaban de captar esta lógica.

[...] Tenemos asesores técnicos y médicos a quienes llamamos si nos hace falta para algún guión. Pero hasta ahora, debido a que Harlan, Dorothy, David Gerrold y yo, así como otros en la serie, hemos crecido leyendo ciencia ficción, y tenemos una buena base científica, ya sabemos lo que nos hace falta. Si caminas por los pasillos de las oficinas de producción de Babylon 5, no sueles oir a la gente hablar sobre sus agentes, sino de las últimas mejoras tecnológicas que ha sacado Intel.

Stracinski cuenta con que la gran calidad de las historias generadas por su equipo de guionistas permitan que la ciencia ficción en televisión alcance el nivel de respetabilidad que ha logrado el género en el campo de la novela y el cine.

Había un sentimiento de frustración en el hecho de que, mientras que la ciencia ficción impresa (y hasta cierto punto, las películas) ha alcanzado la mayoría de edad, la ciencia ficción televisiva sigue siendo percibida y realizada como un entretenimiento infantil, o sin la perdurabilidad o la madurez del trabajo que se asocia a Gibson , Sterling o Clarke. Star Trek fue, entonces y ahora, una anomalía en la que se trató la ciencia ficción con un poco de respeto.

Pero el perfeccionismo de Stracinski no solamente se percibe en el nivel argumental de la serie, sino en su aspecto visual. Basta fijarse en la riqueza de los diseños de los decorados de Babylon 5, donde no encontraremos un monótono look uniforme, sino toda una amalgama de estilos, según nos vayamos desplazando por la estación. La idea es que Babylon 5 no es simplemente una estación espacial de paso, sino algo tan complejo y vivo como pueda serlo una ciudad.

El aspecto de los decorados [de la estación] será una combinación de varios estilos. Hay partes de la estación que todavía están construyéndose, y partes que ya están terminadas. Algunas secciones están iluminadas con luz del día, y otros permanecen a oscuras, alternándose según niveles y sectores. Algunos lugares están muy bien acabados y pulcros, mientras que otros son muy toscos y aún están en obras (Recuérdese que Babylon 5 se puso en funcionamiento en fechas recientes, y todavía quedan partes por construir).

[...] No habrá un aspecto homogéneo en este lugar [...]. Uno puede pasear por la Cámara del Consejo, cuidadosa y esmeradamente diseñada, por la sala de control, repleta de alta tecnología, por una sección de la estación en construcción, de la que sobresalen vigas y cables, por el oscuro y elegante club nocturno, por el Jardín, ...

Otro factor que contribuye a darle a Babylon 5 ese aire de verosimilitud es el hecho de que mantenga la tecnología que aparece en la serie dentro de un nivel creíble. Dejando aparte el viejo e inevitable tópico del viaje a través del hiperespacio, la mayor parte de los artilugios que aparecen en la serie están basados en avances científicos actuales: Nada de aparatos cuasi mágicos como el sistema de teletransporte, la holosección, los seres omnipotentes o el replicador de alimentos...

Babylon 5 tiene el aspecto de algo que la humanidad podría construir, que está a nuestro alcance. En un pase privado de algunos episodios para el reparto y el equipo técnico, el comentario más frecuente es que parecía real [...]. Muchos futuros en la ciencia ficción están tan lejos de nuestro alcance que se meten en el reino de las fantasías imposibles... Prefiero dedicarme a algo que esté más a nuestro alcance, que nos recuerde que podemos construir algo así, y que tal vez deberíamos hacerlo.

[...] El 80 % de la tecnología que aparece en Babylon 5 es una tecnología a la que ya podemos acceder. La gravedad en Babylon 5 no se crea pulsando un botón mágico que produzca gravedad artificial, sino porque la estación gira para crear esa gravedad. La mayor parte de lo que aparece está basado en la tecnología actual. Podríamos crear un Babylon 5.

Pero tal vez lo que más distinga a Babylon 5 de otras series del panorama televisivo actual, es el hecho de que no se limita a los habituales episodios autoconclusivos, al final de los cuales todo vuelve al status quo inicial. Al contrario, desde el principio la serie ha sido pensada para narrar una gran historia, un único arco argumental, a lo largo de la cual los personajes irán evolucionando y experimentando cambios, y las sorpresas se irán sucediendo una tras otra. La saga se desarrollará a lo largo de cinco (y solo cinco) temporadas, y tan solo Stracinski sabe como acabará la historia:

Se donde acabará cada temporada, y donde empezará la siguiente. Esos episodios hacen las veces de compuertas. Dentro de cada temporada, hay establecidos una serie de "hitos"... ciertos eventos que ocurrirán en cierto momento de dicha temporada en particular. Si una temporada tiene unos 22 episodios, la mitad de ellos [...] serán episodios "hitos". Los demás se podrán o no incluir dentro del arco global de la serie.

Eso no significa que saltarse un episodio de Babylon 5 sea garantía segura de perderse, tal y como sucede en series como Murder One y Twin Peaks. Stracinski, consciente de que la audiencia es la que garantiza la continuidad de un producto televisivo, no muerde la mano que le alimenta, y ha procurado que cada uno de los episodios que conforman el gran arco argumental de Babylon 5 puedan disfrutarse de forma independiente:

En general no van a haber montones de cabos sueltos. Cada episodio será autoconclusivo. Lo que pasa es que, de cuando en cuando, tocaremos algún punto que parecerá tangencial, pero que más tarde resultará ser significativo. No es necesario ver todos los episodios. [...] Si hago esto correctamente [...] los episodios de una temporada podrán verse desordenados, y aún así podrá seguirse lo que está pasando. El truco está en hacerlo de manera que si algo le pasa desapercibido al espectador, éste no se quede atascado. Y cuando se haga referencia a algo que se ha dejado establecido en un episodio anterior, debe de explicarse de forma sutil, sin extenderse demasiado, para aquellos que no hayan visto dicho episodio.

[...] Es una estupenda linea a seguir. El objetivo es que si alguien no conoce la serie, ni tiene idea de la historia o de los personajes, puede ponerse a ver el episodio 18 de la tercera temporada y disfrutar de la serie inmediatamente. El problema de una serie como, por ejemplo, Twin Peaks, (que, por cierto, me gustó muchísimo), era que, si te perdías uno o dos episodios, te perdías bastante.

Todos y cada uno de los episodios de Babylon 5 tienen que sostenerse completamente por si mismos.

Lo que pasa es que empiezas a dejar caer cabos que, con el tiempo, a medida que vas viendo cada vez más episodios, componen una historia mucho mayor. Cuanto más veas la serie, más partido sacarás de ella. Si solo ves un episodio, podrás enterarte de ese episodio, estrictamente en sus propios términos.

[...] Otra comparación de mi propia cosecha sería el cuadro del Bosco, el Jardín de las Delicias. Si uno se centra en cualquiera de los paneles o secciones del tríptico, cada uno de estos podría considerarse un cuadro por separado, por lo detallado que están. Pero si observas el cuadro en su conjunto, empiezas a ver una historia mucho más grande, un tapiz mucho más amplio y variado.

El hecho de conocer el desarrollo argumental de la serie con tanta antelación tiene una ventaja adicional: Permite planificar la producción con tiempo, con lo que cada episodio de Babylon 5 resulta mucho más barato de lo que suele costar una serie de estas características.

Esta es una serie planificada, donde la historia de cada episodio ya está esbozada con cinco años de antelación. [...] Antes de rodar un solo fotograma, sabemos que historias vamos a contar para la temporada de ese año, los decorados que tenemos que construir, los equipos que necesitaremos, y llevamos un adelanto de seis guiones ya terminados. Esto les da a todos los equipos implicados en la producción el tiempo necesario para sentarse, diseñar y construir las cosas correctamente, sin tener que precipitarse. Básicamente, se trata de planificación. Algo que nadie más hace en esta ciudad. Como siempre se hace todo a última hora, [...] tienes que pagar un extra para que te traigan las cosas a tiempo, lo cual es una locura. Si sabes a donde vas, y lo planificas con tiempo, puedes ahorrar mucho dinero y obtener mejores resultados.

[...] El presupuesto detallado de un episodio es secreto... pero si se toma el presupuesto de Espacio Profundo Nueve y se divide por dos, todavía sale más de lo que tenemos nosotros.

Lo cual es, de nuevo, parte de nuestro plan global... Si podemos probar que se puede hacer ciencia ficción de calidad con un presupuesto comparable al de una serie que no sea de ciencia ficcción, eso abrirá el camino para nuevas series.

Otro factor que contribuye a que el presupuesto de Babylon 5 esté muy por debajo de lo habitual en estos casos, es el empleo de animación por ordenador para realizar los efectos especiales, en lugar de las clásicas maquetas. Aunque los resultados obtenidos han sido criticados por parte del fandom, lo cierto es que la competencia empieza a pasarse en masa a este sistema, para deleite del propio Stracinski:

Rick Sternbach, de Star Trek, dijo que las series Trek irían evolucionando para aprovechar sobre todo los efectos especiales por ordenador antes que las maquetas.

[...] Lo cual enlaza con algo que he oído últimamente: Paramount está siendo presionada por algunas de las estaciones, que se preguntan porque demonios los episodios de Espacio Profundo Nueve suelen costar entre 1.7 y 2 millones de dólares, mientras que Babylon 5 está haciendo más con la mitad de presupuesto. Me encantaría oír lo que responden.

Lo gracioso es que Berman y Pillar [...] han estado jurando una y otra vez que jamás usarían gráficos por ordenador sino maquetas reales. Y ahora vienen a jugar en nuestro campo.

Pero quizás el concepto más innovador que ha aportado Babylon 5 a la televisión no son sus modernos efectos especiales, ni su arco argumental de cinco años, ni el nivel de calidad de las historias, sino algo externo a la propia serie: La comunicación que sostiene su creador con todos sus seguidores. Se acabaron las anticuadas convenciones que solo se celebran de uvas a peras. Stracinski se mantiene en contacto con sus incondicionales mediante Internet, a través de varios foros de discusión en los que los fans expresan ideas, críticas y sugerencias sobre la serie, y donde no es raro encontrar extensos mensajes en los que el mismísimo Stracinski contesta con todo lujo de detalles.

La principal razón por la que decidí comenzar esta interacción, a pesar del considerable desánimo y escepticismo por parte de gente que está en mi posición, es que creí que podía ser útil, y porque creo que uno debe defender públicamente aquello que ha creado, y porque aunque muchas críticas obedecen a cuestiones de gusto o preferencias subjetivas, a veces (en realidad, muy a menudo), saco algo en claro de la discusión, o me corrigen en algo, y esa modificación se ve reflejada en la serie.

[...] Uno de los problemas cuando trabajas en televisión es que si estás en una posición lo bastante alta, una gran parte de la gente a tu alrededor empieza a decirte que todo es maravilloso, quedas rodeado de "hombres-si" y nadie más vuelve a decirte la verdad. Aquí [en Internet] no tengo ese problema. En todo caso, lo contrario; como yo estoy a la espera de críticas..., o, mejor dicho, como la gente espera que yo esté a la espera de críticas, [...] saco más partido que de aquellos sistemas en los que me limito a mirar los mensajes y mi presencia no es conocida.

[...] Lo mejor de la red es que te obliga a hacerte preguntas. El trabajo del escritor es plantear toda posible pregunta sobre su personaje y su mundo, y responderla, dándole a ambos toda la verosimilitud que sea posible. Pero nadie podrá plantear TODAS las preguntas concebibles. Sin embargo, en la red, consigues preguntas que nunca habías soñado. Eso ayuda.

[...] Lo que me parece más interesante es que la mayor parte del material de Internet viene a través de institutos, universidades laboratorios de investigación y demás.[...] Te encuentras con gente bastante inteligente, que tienen acceso a material de investigación, que son profesores, científicos y estudiantes de investigación... y dejadme deciros que le obligan a uno a no dormirse en los laureles.

[...] A veces es muy difícil, -tanto emocionalmente como en términos de tiempo y energía- seguir en contacto (Ahora mismo tengo 1154 mensajes en mi buzón de Internet), pero creo que es importante continuar. Porque es una forma de mostrar respeto al espectador, ser abierto, responsable y mostrar sensibilidad hacia él.

Nuff said, que diría Stan Lee. El caso es que los desvelos de Stracinski por crear una serie de ciencia ficción de calidad, y respetuosa con la inteligencia del espectador parecen estar dando sus frutos. En Estados Unidos, Babylon 5 ya va por su cuarta temporada, y tiene una legión de seguidores -los fivers- tan leales como puedan serlo los clásicos trekkers. Quien sabe, tal vez aquí en España, a pesar del insensato horario que le ha asignado nuestra querida televisión pública, la serie consiga el éxito que se merece. Como diría James T. Kirk, "siempre hay posibilidades".