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Campo de
Batalla, la Tierra Cada cierto tiempo, surge una película que revoluciona el cine fantástico hasta sus cimientos. Un film que reconcilia a los aficionados con el género, y que adquiere un unánime reconocimiento de obra maestra, instalándose para siempre en la memoria colectiva del fandom. Bueno, pues Campo de Batalla, la Tierra no es eso ni de lejos. De hecho, tiene tal vocación de película cutre que la reacción inevitable del respetable termina siendo el cachondeo puro y duro...
Y no es que el argumento no tuviera potencial para haber sido, cuando menos, una pelicula de genero bastante aceptable: Las invasiones espaciales son un género de lo más agradecido (y si no que se lo digan a Roland Emmerich). Y es más, la película no carece de mimbres para hacer una buena cesta: Tenemos una humanidad degradada hasta lo cromañón por la raza invasora, al más puro estilo de El Planeta de los Simios; tenemos a Johnnie Goodboy, proverbial lider carismático destinado a salvar a la humanidad, interpretado por un Barry Popper que, bueno, tiene un poco de cara de palo, pero se nota que se lo toma en serio, el chico. Si hubieran trabajado un poco más el reparto de secundarios, que los hay, pero son un poco sosones, les podríamos haber perdonado estos fallos y todo. Si hasta tienen unos efectos especiales, bastante competentes, considerando que el presupuesto era más reducido que el de otras superproducciones al uso...
El problema es que de emperador galáctico, nada: Terl no es entre su gente más que un trepa que fue destinado al culo del Universo (verbigracia, la Tierra) por revolcarse con la hija del que no debía. Hasta eso podría haber tenido gracia con esa base argumental se hubier creado a un villano amargado, siniestro, astuto y amenazador. Pero me temo que si hay un adjetivo que define al personaje, ese es "patético": El enfoque de Travolta se aproxima más a los malos de la serie de los sesenta de Batman, aquella con Adam West (o a los de las películas de Joel Schoemaker, que viene a ser lo mismo), o al de los cacos de Mortadelo y Filemón, riéndose de sus propias gracias, lanzando "bwah-ha-ha-has" villanos sin venir a cuento o presumiendo en la barra de un antro psyclo de haber sido "el número 1 de la academia". ¿Os imaginais a Darth Vader vacilando en un bar de que de pequeñito ya sabia montar androides y conducir vainas? Pues eso.
Tampoco es que el resto de los secuaces hagan gala de un extremo coeficiente intelectual. Como muestra, el personaje de Forrest Whitaker, que hace el papel del Esbirro de Terl (y a quien es dificil visualizar como miembro de una raza invasora y genocida, con esa cara de buena persona que tiene). Cuando Terl le revela que ha estado rodando imagenes comprometedoras de su persona mediante circuito cerrado de video, el pobre Forrest (no, Gump, no, aunque podría haberlo sido) replica: "Pero, oiga, me dijo que las camaras de video eran para grabar a todo el mundo menos a mí". Lo dicho, puro Mortadelo y Filemón. Como es previsible, con unos malos hechos de semejante pasta, la victoria de los humanos oprimidos parece segura. Pero Terl parece poner un empeño encomiable en asegurar el éxito de los buenos. Así, como parte de un risible complot para chinchar a sus superiores y ganarse una pasta, agarra a Johnnie y lo pone en una máquina que le proporciona conocimientos instantaneos (al estilo Matrix) del idioma y la tecnología psyclo. A continuación, con el supuesto propósito de hundir psicológicamente a Johnnie, se lo lleva a los restos de la biblioteca de la Casa Blanca, en Washington (donde el prota podrá empaparse a conciencia de la Declaración de Independencia de los E.E.U.U.). Finalmente, Terl le dará a Johnnie un cursillo acelerado de como pilotar naves epaciales para terminar soltándole a él y a un grupete de seguidores en medio de una mina durante un par de semanas con la intención de que extraigan para él un buen cargamento de oro. ¿Y que hacen los heroes cuando se quedan sólos? Lo normal en estos casos: Darse una vuelta por el silo de misiles más próximo para hacerse con una buena bomba termonuclear con el loable propósito de metérsela a los psyclos por la Vía Digital.
No quisiera terminar esta pequeña reseña dejando la sensación de que Campo de Batalla, la Tierra, no es una película recomendable.Todo lo contrario, animo a los lectores a que vayan a ver esta película, y que la disfruten como lo que es: La más demencial acumulación de despropósitos desde que Mel Brooks rodó La Loca Historia de las Galaxias De veras, pasaros por el cine, que el espaectáculo es digno de verse...
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