Virginia García
Todo un héroe (contra
su voluntad)
Donnie
no es un chico normal. En su casa se respira tensión. Es 1988 y
su hermana apoya fervientemente a Dukakis, el candidato presidencial
menos popular de América en los 80, sus padres no se soportan mucho,
y él tiene un pequeño problema de sonambulismo. Su psiquiatra
no hace más que recetarle medicamentos, y probablemente en su torrente
sanguíneo haya más prozac que plaquetas...
Pues
bien, una de esas noches en las que Donnie sale a caminar dormido, encuentra
a Frank. El tal Frank es un tipo vestido como un conejo enorme, pero con
la máscara más monstruosa que hayáis visto. Esta
aparición le avisa que el fin del mundo será en 28 días,
y que debe hacer algo para remediarlo. Justo en ese momento, una turbina
de avión aterriza en la habitación del joven Darko, destruyéndola,
¿acaso Frank ha salvado la vida a Donnie?

A
partir de ese momento, la existencia del chaval se complicará cada
vez más, porque Frank le obligará a cometer toda clase de
vandalismos (inundar colegios, y atentar contra
la propiedad pública en general). Además, han llegado un
par de profesores nuevos al colegio con ideas nuevas y que no tardarán
nada en enfrentarse con la profe más "carca" y maníaca
religiosa del instituto, para desesperación de Darko, que ve en
ellos su cordura perdida. ¿Qué tiene que ver Donnie
con
la extraña viejecita que vive al otro lado del camino? ¿Escribió
ella el libro favorito de Darko: "La Filosofía en los Viajes
en el Tiempo? ¿Qué tendría que esconder Jim Cunningham,
el escritor de libros de autoayuda barata más popular del pueblo?
Y sobre todo, Frank y las cosas extrañas que ve Donnie, ¿existen
o son producto de su locura?
Un ángel en el
infierno desatado
Esa
es Drew Barrymore. Productora ejecutiva de la película,
se reserva un papelito para ella, el de la "profesora buena"
Karen Pomeroy (y se la ve como toda una doble de Julianne Moore,
y es que aquí está exacta a la estrella de Hannibal).
El resto del reparto es igual de increíblemente bueno y compacto.
Por poner algunos ejemplos, Jake Gyllenhall, un joven actor casi
desconocido, del que solo recuerdo Cielo de Octubre interpreta
muy convincentemente a Donnie Darko, el antihéroe (y todo el mundo
compara a Gylenhall con el clon de Tobey MacGuire,
Spiderman... pero lo del clon del hombre araña es otra historia).
El
papel de la sufrida madre de Donnie lo hace la gran actriz Mary McDonell
(la protagonista de Passion Fish) y hasta hay un pequeño
guiño a los años 80: Jim Cunningham... El gurú de
la psicología de baratillo con poco que decir y mucho que callar
es ni más ni menos que Patrick Swayze, el de Dirty Dancing.
Y Katharine Ross, la mujer por la que Paul Newman y Robert
Redford perdían los papeles en Dos hombres y un Destino
es la psiquiatra del muchacho, que
ve cómo su paciente se le va de las manos a la menor ocasión.
Para
terminar, y, aunque no quiero ser pedante, diré que ésta
no es una película DE adolescentes, sino una CON adolescentes,
una suerte de American Beauty del fantástico, y que vosotros
decidiréis si vale la pena viajar a través del tiempo...
hasta los días más raros de la vida de Donnie Darko.