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Space
Cowboys
El espacio ya nunca será lo mismo
Los trekkers veteranos probablemente recuerden las risotadas
y las chanzas que teníamos que soportar hace años a propósito de la avanzada edad de
los tripulantes del Enterprise (Se hablaba de que la próxima entrega fílmica de Star
Trek iba a llamarse El Asilo). Por eso me produce un cierto
regocijo descubrir el próximo estreno de una película de aventuras espaciales que
renuncia a jugar con los tradicionales cuerpos Danone y apuesta por la madurez como
reclamo de taquilla, en una producción en la que un grupo de astronautas veteranos
integrado por Clint Eastwood, Tommy Lee Jones, Donald
Sutherland y James Garner le enmendarán la plana a los niñatos
de la NASA. Y es que, como dijo alguien, la arruga es bella.
Luis
F.Mayorgas
EL ARGUMENTO
Finales
de los años 50. Nos encontramos en los albores de la carrera espacial. El Equipo
Dédalus, integrado por Frank Corvin (Eastwood) , Hawk Hawkins (Tommy
Lee Jones), Jerry ONeil (Sutherland) and Tank Sullivan (Garner),
son pilotos de las Fuerzas Aéreas que se disponen a convertirse en los primeros
norteamericanos en viajar al espacio. Sin embargo, cuando el programa espacial se modifica
para centrarse en las sondas meteorológicas en lugar de vuelos tripulados, el Equipo
Dédalus se ve obligado a quedarse con tres palmos de narices en el planeta Tierra y
contemplar como un mico termina siendo elegido para la gloria en su lugar.
Años 90. Al más puro estilo Deep Impact, un objeto se precipita
a toda velocidad hacia la Tierra: En este caso no es un pedrusco descomunal, sino un viejo
satelite artificial defectuoso, el Ikon, propiedad del gobierno ruso (claro, si está
defectuoso tiene que ser ruso, cualquier yanqui lo sabe...). Si su trayectoria no es
corregida se estrellará contra la Tierra a 300 Km. por hora. Y si es derribado mediante
misiles, se producirá un colapso de proporciones catastroficas en la red de
comunicaciones rusas.
La
única solución está en corregir la trayectoria del Ikon. Pero la tecnología del Ikon
es cuasiprehistórica para los actuales técnicos de la NASA. Sólo el diseñador del
Skylab, un antiguo modelo de satélite norteamericano cuyo sistema de guía es semejante
al Ikon, sería capaz de reparar tan anticuada tenología. Pero el diseñador del Skylab
es el propio Frank Corvin, ahora retirado. A petición de la NASA, Corvin accede a viajar
al espacio, pero a condición de que la tripulación de la misión esté integrada por el
equipo Dédalus original. Pero ¿que ocurrirá cuando los duros veteranos tengan que
vérselas con las nuevas y políticamente correctas generaciones de oficiales de la NASA?
Se masca la tensión en el ambiente...
UN THRILLER DE CIENCIA FICCIÓN...
Como puede deducirse del argumento, Space Cowboys
pertenece a lo que a estas alturas ya podríamos catalogar como un subgénero de la
ciencia-ficción, el de astronautas: Así, Space Cowboys se une a películas
recientes como Misión en Marte o Armageddon.
De hecho podría decirse que este subgénero es, por su rigor científico (por lo menos en
comparación con otras producciónes fantásticas), la única manifestación de ciencia
ficción hard en el cine. Por no decir una de las más respetadas, como prueba el
éxito de Apollo 13 con los Oscars.
A este éxito probablemente deba mucho la predisposición de la NASA a
asesorar científicamente a las productoras de Hollywood y a ceder sus instalaciones para
el rodaje de películas relacionadas con la exploración espacial. Una predisposición
nada desinteresada, considerando que golpes como la tragedia del transbordador Challenger
o fracasos como el reciente fiasco de la sonda Mars Polar Lander han dejado a la
Agencia Espacial Norteamericana en muy mal lugar frente al público yanqui, y la Meca del
Cine puede convertirse en una estupenda y gratuita empresa publicitaria con la que lavar
su imagen.
Naturalmente este pacto tiene sus servidumbres, dado que el acuerdo entre
Hollywood y la NASA implica que esta última tiene derecho a vetar aquellas partes del
guión de una película que no les gusten o considere que les dejan en mal lugar. Una
práctica a la que no ha sido ajena Space Cowboys, si bien debe decirse que en
este caso no ha sido la propia NASA la que obligó a hacer cambios en el guión, sino el
ejercito norteamericano, que forzó a modificar el argumento original, que jugaba con un
complot militar como macguffin, en favor de la sonda rusa descontrolada que se ha
terminado utilizando.
...O UNA COMEDIA FANTÁSTICA
En cualquier caso, la vuelta de tuerca de esta producción respecto al de
otras películas "de astronautas" está en el tono empleado, que sin rehuir de
los acordes épicos inevitables en este género, introduce un importante elemento de
comedia, al introducir a unos protagonistas al borde de la tercera edad en un contexto de
acción, sobre todo cuando estamos acostumbrados últimamente a estrellas en roles
protagonistas que muchas veces no superan los ventipocos años. El elemento humorístico
se potencia cuando cualquiera de los actores protagonistas corresponden al viejo arquetipo
de megaduro hollywoodiense tan de moda hace unas décadas, con una actitud chapada a la
antigua que choca frontalmente con los años de corrección política que vivimos ahora.
De hecho, el nombre de la película, "cowboys del espacio", nos da una idea muy
clara de la filosofía de la película: Si John Wayne no estuviera
muerto, lo habrian fichado en el reparto. Además, este planteamiento permite jugar en
tono irónico con el enfrentamiento entre los duros astronautas veteranos y las nuevas
generaciones de la NASA, algo con lo que no es la primera vez que utiliza el cine USA.
Así, a bote pronto, todos recordamos divertidos el cara a cara entre Harrison
Ford y Sean Connery en Indiana Jones y la Última
Cruzada. La sonrisa está servida...
Planteamientos aparte, lo que hay que agradecer a los responsables de esta
película, encabezados por el propio Eastwood como director y productor
(lo que en si mismo es otra garantía de calidad) es el atractivo de los actores escogidos
para hacer del equipo de maduros astronautas: Y es que una película que cuenta con Clint
Eastwood, Tommy Lee Jones, James Garner y Donald Sutherland ya
es interesante de por si al margen de otras valoraciones. Incluso aunque se dedicaran a
leer la guía telefónica ¿no?
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