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SITGES
2000
Fantástico, pero menos
¿Será
verdad eso que dicen de que el caracter español no casa demasiado con el cine
fantástico? No tanto considerando que nuestro pais dispone del Festival de Sitges,
toda una referencia internacional de este género. Con un poco de retraso respecto al
final del festival, os ofrecemos un cumplido resumen de Sitges 2000, la
cita obligada de los aficionados hispanos al fantástico...
Luis
F. Mayorgas
La reseña de la edición del 2000 tiene para mí este año un sabor
agridulce, dado que cuestiones laborales me hicieron imposible asistir a la cita anual
más importante para los aficionados al fantástico en España. Así que trataré de
contener una lagrimilla, y aprovecharé para agradecer a los boletines diarios de dreamers.com y de la página web oficial del Festival
de Sitges, que sumados a algún dossier de prensa remitido por la organización, me
permiten llevar a cabo, con algo de retraso, eso si, un pequeño resumen de lo que ha sido
el último Festival de Cinema Internacional de Cataluña, como lo llaman ellos ahora,
aunque para nosotros siempre será el Festival de Cine Fantástico de Sitges...
O eso
esperamos, porque el nivel de la Sección Oficial Fantástica dejo bastante que desear
este año, no encontrándo este año ni éxitos de masas como el de El
Proyecto de la Bruja de Blair ni sorpresas de bajo presupuesto y alto nivel,
como fue Cube. En pocas palabras, nada que hiciera estremecer de
alegría al aficionado puro y duro, en comparación al nivel presentado por la sección
Gran Angular. Uno se pregunta hasta que punto la presencia del fantástico en este
certamen se mantiene por pura inercia, y hasta que punto el apoyo institucional
proporcionado de un tiempo a esta parte por la Generalitat Catalana supone un proverbial
pacto con el Diablo. ¿¿Juan Luis Goas, donde estás??
Ahem.. En cualquier caso, la sección oficial fantástica no estaba ni
mucho menos desprovista de interés. Así, Sitges se dio el lujo de estrenar American Psycho,
la adaptación del polémico libro de Brent Easton Ellis en la que se
narra la vida de un yuppie de los 80 que en sus ratos libre se dedica a ir por ahí con su
traje de Armani descuartizando a la gente. También tenemos a Harry, un ami
qui vous veut du bien, que nos narra la historia del típico vecino paliza
que deviene en peligroso asesino. Otro estreno curioso es Faust,
una especie de pseudocomic tipo Spawn, cuyo interés no está tanto en su
calidad como por lo que supone la película, primera producción de Fantastic Factory,
la inversión de Brian Yuzna en el fantástico español, y que se llevó
el premio a los mejores efectos especiales del certamen.
Mención aparte merecen los dos anime presentados por Production I.G.,
ambos de calidad notable: Blood, the Last Vampire narra la
historia de una exterminadora de vampiros y se encuadra dentro de un lanzamiento
multimedia que incluirá un videojuego para Playstation 2 y un libro. Por otra
parte, Jin-Roh, la Brigada de los Lobos, es una nueva e
inquietante visión de Caperucita Roja y el Lobo, en un escenario ciberpunk.
Con
todo, la verdad es que el palmarés final resulta algo desconcertante. Shadow
of the Vampire, protagonizada por el inquietante John Malkovich
y el repelusante William Dafoe, no se llevó más que una mísera
mención especial, a pesar de lo afortunado de la propuesta (una inquietante revisión al
rodaje del clásico Nosferatu de Murnau en la
que se sugiere que el actor protagonista, Max Schreck, podría haber sido
un vampiro auténtico). Cherry Falls, otra vuelta de tuerca más
al tema del psychokiller que persigue adolescentes (con la presunta gracia de que
"sólo" mata vírgenes) se hizo con el premio al mejor director. Finalmente, Ed
Gein, sobria biografía del asesino en serie auténtico que inspiró la
creación de seres de ficción como Norman Bates o Leatherface,
se lleva el premio a mejor película fantástica, irónico si tenemos en cuenta que se
trata de una historia real.
En
cuanto a Gran Angular, la sección de cine, digamos, normal (sea lo que sea eso), cabe
destacar The Cradle Will Rock, de Tim Robbins, el
intento de Orson Welles de filmar una comedia musical de contenido
izquierdista (!!!); Liberty Heights de Barry Levinson,
una mirada a la juventud de los años 50 al estilo de American Graffiti;
Animal Factory, drama carcelario de Steve Buscemi
protagonizado por William Dafoe y Edward Furlong, el
joven John Connor de Terminator 2; y Memento,
un interesante ejercicio narrativo sobre la amnesia, contado a la inversa, que
inexplicablemente, se hallaba fuera de la sección oficial fantástica, y que se hizo con
el premio de la crítica.
En cualquier caso, lo
más interesante para los amantes de lo psicotrónico estuvo en Brigadoon, los stands que
aparecen todos los años al final del Paseo Marítimo de Sitges y en los que se proyecta
todos los años una variopinta selección de títulos asociados al fantástico, en formato
DVD o VHS: Como muestra, este año disfrutamos de los ciclos She-Monsters
(una selección de películas con las damas más terroríficas del fantástico más pasado
de vueltas), Natural Born Killers (es decir Tiburón
de Steven Spielberg y toda la horda de imitadores que surgieron
detras), Fanta X tic (con una selección de películas fantásticas
subiditas de tono), Estrenes & Inedits (recopilando todos
esos estrenos fantásticos de última hornada que jamás veremos -o si lo hacemos, será
en video), The Clips and the Dead (incluyendo videoclips de
corte fantástico), y muchos otros....
En resumidas cuentas, que por flojo que estuviera este año el Festival,
seguimos encontrando material para hincarle el diente a base de bien. ¿El suficiente para
darle otra oportunidad el próximo año? Yo, desde luego, no pienso faltar a la
próxima edición...
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