Como
de costumbre, el comienzo del verano acostumbra a ser una época
dorada para los aficionados al fantástico: Las productoras
atesoran con avaricia para la temporada veraniega aquellos hypes
fantásticos en los que se confía para dar el taquillazo.
Aparte de películas ya estrenadas como la ecológica
El Día de Mañana, vamos a disfrutar de
algunos de los estrenos más esperados...
VERANO
2004
Magia, ogros y arañas
Luis
F. Mayorgas
Probablemente
tanto para la chiquillería como para los fans más
adultos de J.K.Rowling, el estreno de la temporada ha sido sin duda
Harry Potter y el Prisionero de Azkaban, puesta
en imágenes de uno de los libros más interesantes
de la serie, en el que se empieza a ahondar en el pasado de los
padres del joven protagonista, y la serie empieza a adoptar un tono
mucho más oscuro, que la campaña publicitaria de la
película recoge perfectamente (la verdad es que algunos de
los carteles publicitarios de la nueva película parecen más
propios de La Matanza de Texas , que
de una serie cinematográfica supuestamente familiar). Para
sorpresa de más de uno, el nuevo director, Alfonso
Cuarón toma las riendas de la serie jugando valientemente
con lo que los aguafiestas de siempre ya están criticando,
el crecimiento de los protagonistas, ya entrados en la adolescencia
(con lo cual, por cierto, demuestran no enterarse de nada: cada
libro representa un año en la vida del protagonista, y las
películas hasta ahora reflejan con fidelidad ese hecho).
Así, veremos a Harry, a Ron y a Hermione fuera de Hogwarts,
vestidos sin uniforme, luciendo camiseta y tejanos. Por cierto,
mucha atención a la nueva incorporación a la saga
de Gary Oldman como el temible Sirius Black, y
a la aparición como estrella invitada de Emma Thompson
como la profesora de adivinación Trelawney. Es dificil saber
como van a recibir la película los aficionados, pero algunas
críticas ya pintan a la película como la mejor de
la serie, lo cual ya es decir después del excelente trabajo
llevado a cabo por Chris Colombus en las dos primeras.
Otro
estreno esperado es Shrek 2, secuela de
una de las películas que contribuyó a afianzar el
mundo de la animación digital en el cine. Shrek 2
no parece haber tenido un éxito de crítica tan definitivo
como el que tuvo su película original, pero desde luego en
los USA aún no ha salido del TOP 10: La historia, que recupera
al ogro Shrek, a la ahora ogrificada princesa Fiona y al burro Asno
continua la trama allí donde se quedó, con los protagonistas
yendo a presentar sus respectos a los reales padres (reales de regios,
o sea no es que sean de verdad, es que son reyes, no se si me explico).
En fin, que a los suegros no les hace ni pizca de gracia mezclar
a su familia con un ogro y optan por intentar aguarles la fiesta
a la pareja contratando a un letal agente, El Gato con Botas, interpretado
por un Antonio Banderas que, al menos en la versión original,
resulta desternillante y se come con patatas a todo el reparto.
En todo caso, en castellano se sumán a las voces de Cruz
y Raya, que ya aparecian en la primera entrega, con la
de ¡Michael Robinson! como la hermana horrenda
de la Cenicienta (Toma castaña...)
Como
no hay dos sin tres, la secuelitis continua con Kill Bill
2, el desenlace de la extrema pulp fiction ideada
por Quentin Tarantino, que probablemente sorprenda
a más de un fan: Aunque es de preveer que el mix de géneros
y las escenas de violencia extrema se repitan en la segunda parte
de las andanzas justicieras de la Novia (sin par Uma Thurman,
que aún tiene pendiente ajustar cuentas con Michael Madsen
y Daryl Hannah), esta segunda parte es más orientada al desarrollo
de personajes, con lo que veremos algunos de los diálogos
patentados de Tarantino que pudimos echar de menos en la primera
entrega. ¡Ah, y no perdamos de vista al recuperado David
Kung Fu Carradine, al que por fin podremos
ver, más allá de una voz en off, haciendo de Bill,
y averiguaremos que pasó realmente durante la frustrada boda
de la Novia -en la que probablemente nos encontremos a cierto jedi
afroamericano y actor fetiche de Tarantino en un pequeño
cameo...
Y
más secuelas. Los fans marvelianos esperamos como el comer
la segunda parte de Spiderman, donde repiten Tobey
Maguire y Kirsten Dunst como Peter Parker
y Mary Jane Watson, respectivamente, si bien esta vez estrenamos
villano nuevo, el Doctor Octopus, interpretado por Alfred Molina,
un actor secundario al que recientemente hemos visto en el biopic
Frida, (y al que los más ancianos recuerden como el fulano
que le manga brevemente el látigo a Indiana Jones en la secuencia
inicial de En Busca del Arca Perdida).
Nuevamente dirigida por el nunca lo bastante bien ponderado Sam
Raimi, los trailers prometen unos efectos especiales aún
más asombrosos que los de la primera película, así
como ahondar en uno de los leif motivs del comic original, el impacto
de la doble identidad del protagonista en su vida privada ¿se
quedará el heroe con la chica o tendrá que arrojar
el pijama de redes a la papelera si no quiere quedarse para vestir
santos...?
Pero
Spiderman no es el único superheroe con película prevista
para este verano, en el que veremos el ataque de la Mujer Gato:
Catwoman recupera un personaje de la serie
de Batman que ya se vio en la segunda película de
Tim Burton, adaptandolo con una libertad que no ha gustado mucho
a los fans del comic original: Las fotos promocionales de Halle
Berry, que interpreta a la antiheroina, luciendo un ¿uniforme?
(más bien un montón de harapos) que dejan ver mucho
más de lo que tapan, dan bastante mala espina. Pero, que
demonios, dirige Pitof, director francés
responsable de la excelente Vidoqc, con
lo que la cosa no tiene porque estar tan mal...
Y
no hablaremos ya de segundas partes... pero si de terceras, con
el estreno veraniego de Spy Kids 3D de
Robert Rodriguez, divertido desenlace de la trilogía
de aquellos niños latinos espías que tenían
por papa al mismísimo Antonio Banderas,
que nos llega con dos claros gimmicks: El primero es que,
como sugiere su nombre, la película podremos verla con gafitas
de esas para ver las imágenes en 3 dimensiones. El segundo
es que el villano de la función, el Juguetero, está
en esta ocasión interpretado por Rambo en persona, Sylvester
Stallone, haciendo cualquier cosa para recuperar el favor
de la taquilla...
Tampoco
es una segunda parte, pero lo que si es Las Crónicas
de Riddick es una de esas películas que los
yanquis llaman un spin-off, es decir, una derivación que
no retoma el hilo argumental de su película, digamos, madre
-en este caso Pitch Black, aquella película
con un montón de naufragos espaciales atrapados en un planeta
repleto de depredadores voladores, carnívoros y homicidas...
De la película original, lo que se aprovecha es a uno de
sus protagonistas, Riddick, interpretado por el cachas Vin
Diesel. Riddick, para los que no se acuerden, es un cínico
presidiario a la fuga, un superviviente nato con ojos biónicos,
y algo más heroico de lo que a el le gustaría. En
las Crónicas de Riddick, lo veremos como el proverbial
individuo en el lugar equivocado y en el momento oportuno, lo que
le llevará a enfrentarse con toda una raza de conquistadores
planetarios integristas conocida como los necróferos. Aunque
las críticas que nos han llegado hasta ahora no han sido
muy prometedoras, la dirección de David Twohy,
responsable de las interesantes Han Llegado
y la mencionada Pitch Black la hacen merecedora
de una oportunidad...
Después
de Inteligencia Artificial, vuelve a las
pantallas el tema del robot humano, en este caso con la muy libre
adaptación de la celebérrima obra de Isaac
Asimov (a quien ya se adaptaba en El Hombre Bicentenario),
Yo Robot. Para aquellos herejes que desconozcan
la obra de Asimov, Yo Robot trata de un mundo futuro en
el que la robótica se está convirtiendo en un bien
de consumo habitual, y donde los robots están programados
para obedecer y jamás dañar a un ser humano. El dilema
viene cuando uno de los robots es el único sospechoso posible
del asesinato de un ser humano. El protagonista es Will
Smith, lo que siempre da un poco de reparo si se pretende
tomar en serio una película. Sin embargo, que el director
sea Alex Proyas, autor de la nunca lo bastante
bien ponderada Dark City, anima a darle
una oportunidad...
El
interés de la robótica se mantiene en el remake de
Las Mujeres de Stepford, remake de la
película basada en la novela de Ira Levin,
en la que los hombres de una bucólica comunidad de Nueva
Inglaterra, tienen la molesta costumbre de liquidar a sus esposas
y sustituirlas por androides marujas tan perfectas como descerebradas.
Dado que dirige el especialista en comedias Frank Oz,
podemos esperar un tratamiento mucho más humorístico
que el original. Adicionalmente, tenemos un reprato de lujo encabezado
por Nicole Kidman, a la que acompañan Bette
Davis, Matthew Broderick y Christophen Walken...
Y
otro remake que nos viene, esta vez televisivo, es Thunderbirds.
Los más jovenes del lugar, los de la generación de
Matrix y Shrek,
no recordarán esta brillante serie de ciencia ficción
producida por Gerry Anderson (el responsable de
Espacio 1999) donde los actores eran en
su totalidad marionetas humanoides. En Thunderbirds, descubriremos
a la organización secreta Rescate Internacional, creada por
el astronauta veterano y multimillonario Jeff Tracy, y en la que
sus cinco hijos pilotan sendos vehículos especiales que les
permiten ejercer misiones de rescate a lo largo y ancho del planeta.
La película, en este caso protagonizada por actores reales,
está interpretada por Bill Paxton (Aliens,
Escalofrío) como Jeff Tracy y por Ben Kingsley
(Gandhi, Species) como el villano Hood, la película
cuenta con el aliciente de estar dirigida por el mismísimo
Jonathan Frakes, conocido por haber interpretado
el papel de William Riker, el primer oficial del Enterprise en Star
Trek, la Nueva Generación, y que ya tiene en su haber dos
películas de Star Trek, Primer Contacto
e Insurrección.
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