EXPEDIENTE X:
"La verdad está aquí abajo"
por el "X-perto"
Javier Redal
Me ha tocado escribir un artículo en defensa de Expediente X. No puedo presumir siquiera de haberme visto todos los episodios, pero eso en cierto modo puede ser una ventaja. Creo que puedo examinar lo que conozco de la serie (que espero sea una muestra representativa) sin prejuicios a favor ni en contra.


xf_toon.gif (96376 bytes)Expediente X
es un programa de la Fox, con idea original de Chris Carter. Trata de dos agentes del FBI que trabajan con los "Expedientes X", casos que no se pueden explicar fácilmente, a menudo implicando lo paranormal. Se empezó a emitir en septiembre de 1993, y en el momento de escribir estas líneas, va por la temporada 4. Además de Norteamérica (Estados Unidos, Canadá y México), se puede ver también en: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Brasil, Corea, España, Finlandia, Francia, Hong Kong, Irlanda, Italia, Japón, Malaysia, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Portugal, Reino Unido, Singapur, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Taiwan y Thailandia. Habiendo empezado como una especie de Cenicienta, casi un relleno entre las "series estrellas", se ha convertido en un fenómeno de audiencia. Ha creado su legión de entusiastas, los llamados "X-filos" (X-phyles), y originado vástagos en forma de comics y novelas, para no hablar de un creciente imperio de merchandising, caso comparable a Star Trek o (ejem) Babylon 5.

La serie ha sido galardonada con varios premios, incluyendo el codiciado Emmy; un éxito que ha sorprendido a sus propios creadores. El actor David Duchovny (se pronuncia "Dukofni"), el "agente Fox Mulder" en la ficción, aceptó el trabajo pensando que serían unas cuantas semanas; ahora tiene un contrato por varios años, y se ha entusiasmado hasta el punto de colaborar en los guiones. La actriz Gillian Anderson, la "agente Dana Scully", según se cuenta firmó el contrato tras cobrar su último cheque del paro, en espera de algún papelillo en la pantalla grande. Ahora tiene también un contrato para varios años.

Y, supremo homenaje, la serie ha recibido dos guiños de Star Trek. En uno de los episodios de DS9, Little Green Men (precisamente hay un episodio de Expediente X del mismo título), Quark y varios Ferengis viajan en el tiempo y van a parar a... Roswell, donde "es bien sabido" que el Gobierno americano esconde varias naves alienígenas. Y en el reciente "episodio Forrest Gump, Trials & Tribble-ations, donde Sisko y Compañía comparten pantalla con Kirk y Spock gracias al ordenador, aparece un departamento de la Flota Estelar dedicado a investigar casos de viajes en el tiempo. Sus dos investigadores son "Delmur" (Jack Blessing) y "Lucsly" (James W. Jansen).

¿A qué se debe el éxito de Expediente X? Bien, nadie tiene la fórmula mágica y no voy a ser yo quien la busque. En todo caso, la "fórmula X" se puede descomponer en cuatro ingredientes:

1) LOS DETECTIVES DE LO OCULTO

Subgénero del terror, híbrido con la novela policíaca, cuyo antepasado es el famoso profesor Challenger de Sir Arthur Conan Doyle, padre del más famoso Sherlock Holmes. Así vemos desfilar por Expediente X una serie de:

Como corresponde al siglo en que vivimos, vampiros, fantasmas o zombies se racionalizan científicamente, con lo cual se acercan a:

2) LA CIENCIA FICCIÓN

Dentro de este género no ha faltado nunca una rama terrorífica, en la que extraterrestres y mutantes cumplen el papel de causar el escalofrío del lector, muy escéptico sobre fantasmas o muertos vivientes (recomendaré al respecto la excelente Historia natural de los cuentos de miedo, de Rafael Llopis). Así nos encontramos con:

Poco importa que la CF de Expediente X sea de "baja resolución", esto la hace más accesible a un público amplio. El cielo sabe lo que se tiene que batallar para conseguir que a alguien empiece a gustarle Babylon 5. ¿Verdad, Luis?

Pero nada eso sería suficiente sin otro elemento característico:

3) LA PARANOIA ANTIGUBERNAMENTAL

Casi todos los casos de Mulder y Scully acaban con la consabida "mano negra" que destruye u oculta pruebas, silencia testigos molestos, hace desaparecer archivos o los sepulta en los sótanos del Pentágono en plan "Arca Perdida"... la tendencia es especialmente fuerte en los episodios relacionados con alienígenas, a menudo agrupados en miniseries de dos o tres episodios, varias editadas en vídeo:

Vivimos en tiempos de "fundamentalismo capitalista", donde todo lo público está bajo sospecha, el Estado (excepto los cuerpos de seguridad) es malo por definición, y los empresarios son santos y buenos. Esto ha sido una tendencia frecuente en Estados Unidos, país federal, donde los "idiotas de Washington" se han mirado siempre como una amenaza a las libertades. Pero la teoría de la conspiración no ha sido desconocida en Europa.

Ya a fines del siglo XVIII se elaboró la idea de la conspiración judeo-masónica para "explicar" la Revolución Francesa. Desde entonces no han faltado las gentes que atribuyen todos los males del mundo a la CIA, la KGB, los comunistas, la masonería, los templarios, los judíos, las multinacionales, el "Sistema" (sea lo que sea eso), la Trilateral, la "gente guapa" del PSOE o qué se yo... En fin, al interesado quizás le convendría leer El Péndulo de Foucault, de Umberto Eco.

La moderna sociedad democrática, con su división de poderes y la borrosidad de los mismos, ha alimentado la idea, en ciertas personas, de que tiene que haber alguien "moviendo los hilos". El enorme y omnímodo poder que ostentó Edgar Hoover, el asesinato de Kennedy, los trabajos sucios de la CIA, no han hecho sino añadir leña al fuego. Si le metemos además extraterrestres, fenomenal... (ahora que Angel no mira, añadiré que Babylon 5 también tiene su dosis de paranoia). Pero mejor será no irse por los cerros de Epsilon 3: aún queda un elemento que, aunque no muy notado, quizás ponga su granito de arena:

4) EL HUMOR

Indudablemente, los creadores de Expediente X no se creen todo lo que cuentan. Basta observar el tratamiento que se da a los Pistoleros Solitarios, acérrimos "conspiranoicos", las ocasionales frases irónicas de Fox Mulder, y algunos episodios de pura comedia, como Humbug, War of the Coprophages o Jose Chung's "From Outer Space".

Y, aunque sea humor involuntario, "el Fumador" (William B. Davis) no fuma en la vida real: sus interminables cigarrillos no son de tabaco, sino de hierbas, y se venden en farmacia. Y el actor Doug Hutchison, que en pantalla da vida a Tooms, el mutante comehígados, en la realidad es vegetariano...

Es un buen recordatorio de que la TV es sueño, y los sueños, sueños son.